V
El quinto canto del  Infierno del sueño de Dante Alighieri es una melodía que me acompaña:  Paolo y Francesca son arrojados a ese lugar hostil por ser amantes imprudentes ¿habrá otra manera? Su castigo es que el uno no puede hablar,  y la otra no sabe de respuestas.  Ahí,  en las Tinieblas, Dante, le pide a Virgilio que los llame;los mira; los mira: empalmados, juntos, sin separarse, en el amor prohibido, en el pecado,en el Infierno; en el Universo. Dante recuerda a Beatriz, a la amada que sólo miró dos veces; a esa mujer de sus pasos; a Ella, a la que la muerte apartó para que él la busque en su infinito poema, en el insomnio de los días. Sueña, mientras Francesca narra su condena: “No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices en la miseria”. Y Dante se desvanece, quiero decir: se desmaya; y tal vez en ese instante, antes de caer; piensa que a la miseria la espanta la memoria.

Jorge Rodríguez.

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